Celebrada la Jornada de Atención Primaria de la Salud: pasado, presente y futuro
El pasado jueves 9 de abril tuvo lugar, en la sede del Colegio Oficial de Médicos de Granada, la jornada "Atención Primaria de la Salud: Pasado, presente y futuro – Lo importante es la persona", que se celebró con motivo de la celebración del Día Internacional de la Atención Primaria (12 de abril, que este año fue domingo), y que fue organizada por la entidad colegial.
La presidenta de esta institución, Dra. Isabel Castillo Pérez, dio la bienvenida a los asistentes explicó que este acto se celebraba en apoyo a todos los compañeros que trabajan en Atención Primaria (tanto médicos de familia como pediatras), siendo "un sencillo acto entre compañeros para reconocer el gran trabajo que día a día se realiza por parte de los médicos de atención primaria, y que ha dado muchos frutos durante muchísimos años". Reconoció que —como el resto de la sanidad— la Atención Primaria está atravesando momentos difíciles, que hacen necesario cambiar el modelo asistencial, pero declaró que esto no debe infravalorar el insustituible papel del médico en la Atención Primaria.
La Dra. Castillo cedió la palabra al Dr. Eladio Gil Piñero, gerente del Distrito Sanitario de Atención Primaria Metropolitana de Granada; quien agradeció al Colegio su invitación para participar en este acto, considerando que actos como este son muy importantes e interesantes, porque reúnen a tres representantes de la Atención Primaria, cada uno proveniente de un momento temporal y de un tipo de atención diferente (rural y urbana), con tres visiones complementarias.
A continuación, el Dr. José Ignacio Peis Redondo (médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y representante de la Sección de Médicos de Atención Primaria del Colegio Oficial de Médicos de Granada, que ejerce la especialidad en el Centro de Salud de Otura), presentó a sus compañeros en la mesa redonda, dando paso el primero de ellos: el Dr. Miguel Melguizo Jiménez.
El Dr. Melguizo, médico jubilado que ha dedicado su vida profesional a la Atención Primaria, destacó que "La medicina de familia es el alma del sistema sanitario; por eso, todos debemos hacer lo posible para que funcione mejor". Señaló que la atención primaria se encuentra en un ciclo de replanteamiento de la especialidad, "ya que existe una crisis de adaptación, pues ha cambiado mucho el perfil del paciente y el modelo de implicación del médico con él". Habló del apabullamiento que las nuevas tecnologías generan en los propios médicos, aunque dejó claro que, a pesar de todo, los valores médicos no han cambiado y siguen siendo inalterables. "Los valores de ahora son los mismos que los del siglo XIX. Cuando un paciente entra en una consulta, pide lo mismo: que el médico lo escuche", dijo. También abogó por fomentar las prácticas rurales entre los nuevos médicos.
El Dr. Peis señaló que "la Atención Primaria vela para que las personas reciban un tratamiento integral, desde la promoción y la prevención hasta el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos, de una forma lo más ajustada posible a su entorno". Abogó por una mayor coordinación entre los médicos de atención primaria y los hospitalarios, así como por la posible implantación del copago para solventar el problema de la saturación de las consultas, "aunque ya sé que este es un tema difícil de resolver", señaló.
También explicó las ventajas de la longitudinalidad y afirmó que ésta es esencial cuanto más complejo y vulnerable es un paciente desde el punto de vista clínico. Según el doctor Peis, la longitudinalidad disminuye la hospitalización y las visitas a urgencias, favorece el diagnóstico precoz de enfermedades crónicas y aumenta la capacidad del médico para identificar factores psicosociales, entre otras ventajas. Asimismo, dijo sentirse orgulloso de ser médico de familia, por su vocación de servicio, por la importancia de cuidar y acompañar a la persona en su ciclo vital, por la visión global del paciente y porque, según dijo, "es muy satisfactorio que me reconozcan como su médico".
Por su parte, la Dra. Laura Pantoja de la Rosa, médico interno residente de Medicina Familiar y Comunitaria en la ZBS de La Zubia (Granada), afirmó que "cuanto más avanza la medicina, más necesaria se vuelve la especialidad y más incómoda resulta para el sistema". La doctora explicó que la medicina moderna avanza fragmentando al paciente, mientras que la medicina de familia insiste en una idea casi contracultural: que una persona no es la suma de sus enfermedades. Habló del médico de familia como traductor del caos y señaló que el tiempo asignado en las consultas no es solo un recurso administrativo, sino un acto clínico. Subrayó que la confianza entre médico y paciente evita pruebas innecesarias, que conocer al paciente mejora las decisiones médicas y que cuanto mejor se escucha, mejor se diagnostica.
En cuanto al futuro, señaló que, en una proyección a diez años, habrá un cambio radical en el día a día debido a la irrupción de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, los cambios sociales y la presión asistencial. "La medicina de familia no está en una crisis de identidad, sino en una crisis de condiciones para existir. Defenderla hoy es un acto político dentro del propio sistema sanitario". No obstante, afirmó que la tecnología no sustituirá la consulta presencial. Finalmente, pidió "que se nos permita investigar más, pues hasta ahora no se hace".
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